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Los problemas que hoy día se reconocen en la
implementación de esta política no eran asumidos, hasta hace muy poco tiempo
como tales, ni por el sector público ni por el privado. Sin embargo, desde la
segunda mitad de los noventas y especialmente desde la crisis producida por las
lluvias de 1997 que dio origen a lo que la prensa difundió como "las casas
de plástico", problemas como la
mala calidad de construcción, falta de equipamientos, mala calidad de los
servicios, falta de privacía familiar, inseguridad de los barrios, etc., están
siendo debatidos y se intentan revertir para mejorar la calidad de vida de los
beneficiarios de la vivienda social. Estos problemas quedan en evidencia en
los videos que se incluyen en este curso y se analizan más detalladamente a
continuación.
A pesar de
los grandes avances logrados, al interior de cualquier ciudad chilena, puede
encontrarse la ciudad de los pobres, creada por la exitosa política de
vivienda, cuya expresión física son las "poblaciones". Para aumentar
el número de soluciones entregadas, el gobierno necesitó bajar al mínimo el
costo de las mismas, ocupando los terrenos más baratos ofrecidos por el mercado,
el cual ha sido el principal determinante de la localización de los conjuntos
de vivienda social. Estos se localizan en la periferia de las ciudades,
alejados de los centros de actividad, sin equipamiento, en suelos de mala
calidad (por ejemplo, sujetos a inundaciones), o en zonas de la ciudad poco
atractivas por su cercanía a elementos urbanos molestos (basurales, pozos de
áridos, plantas de tratamientos de aguas servidas, cementerios, etc.). Esta
localización determina una falta de accesibilidad que les significa aislamiento
a sus habitantes (especialmente en el caso de las mujeres que permanecen en el
barrio) o largos recorridos al trabajo para los jefes de familia.
Otro
mecanismo utilizado para disminuir el costo de las soluciones ha sido reducir
el tamaño de los terrenos y el de las viviendas, abaratando al máximo los
procesos de diseño y de construcción.
Los efectos de estas medidas sobre la calidad del producto entregado y sobre la
calidad de vida de la población, son varios. La dimensión de los terrenos ha llegado a ser tan pequeña que impide la
ampliación de las viviendas (algo imposible de hacer cuando se trata de
departamentos) y el tamaño de las viviendas es tan mínimo que genera
hacinamiento y obliga a los niños y jóvenes a pasar el día en la calle.
También produce un menoscabo de la privacía que está generando problemas tanto
a nivel de las parejas como de la salud mental, especialmente entre las mujeres
que son las que permanecen en el barrio y la vivienda constantemente. Al mismo
tiempo unas viviendas tan pequeñas impiden acoger adecuadamente a otros
miembros de la familia (abuelos, hijos casados), así como realizar actividades
familiares como fiestas. Todo esto está
cambiando radicalmente la forma de vida de los sectores populares, fomentando
el individualismo, el pandillerismo y produciendo la ruptura de los lazos
familiares.
Los nuevos conjuntos de vivienda social se
caracterizan por el aislamiento, por el acelerado proceso de deterioro que
experimentan, por la falta o insuficiencia de equipamiento (educación, salud,
vigilancia), la inexistencia o abandono de sus áreas verdes, y la inseguridad
de sus calles y espacios baldíos. La imagen externa que ofrecen es de un
deterioro prematuro de las viviendas y un abandono de los espacios comunes. La
inexistencia de espacios adecuados para acoger y facilitar el desarrollo de
actividades sociales del barrio hace muy difícil el desarrollo de relaciones
entre vecinos, indispensables para que exista un sentido de pertenencia e
interés por mejorar la calidad de vida en el barrio. Como resultado, los niños
juegan en la calle y los adultos se reúnen generalmente en espacios inadecuados
y muchas veces improvisados. Asimismo, los jóvenes se "toman" la
calle y suelen transformarla en un lugar peligroso para los residentes. Existe,
sin duda, un grave problema de seguridad en los barrios populares ligado con el
aumento de la drogadicción juvenil.
Los sistemas
de asignación de las viviendas han producido, sin preverlo, la destrucción de
los lazos familiares al verse las familias trasladadas a la periferia, lejos
del lugar de origen, de la familia y antiguas amistades. Los costos del
transporte impiden la posibilidad de visitar a familiares y amigos, por lo que
los lazos familiares y los sistemas de solidaridad y confianza desarrollados
entre antiguos vecinos se ven rotos. Puede hablarse de una pérdida del capital
social, o sea de las relaciones de confianza y normas que forman parte
fundamental de las comunidades, y que son necesarias para mantener la cohesión
social y sirven para disminuir la vulnerabilidad que caracteriza las
situaciones de pobreza.
El estado Chileno reconoce estos problemas en la
actualidad, como resultados no deseados de la política de vivienda que ha
generado "enclaves de pobreza " y se están buscando soluciones para
contrarrestarlos.
Bibliografía:
Programa de
Gobierno de Michelle Bachellet en Vivienda
Cuando
Bachellet asumió el cargo de presidenta el presente año, desarrollo la presente propuesta para mejorar la Política
de Vivienda y Barrio:
Hoy
resulta necesario restablecer una política urbano habitacional que garantice
equidad e integración social, continuando con lo realizado en el período
2006-2010. El haber implementado una exitosa política habitacional, nos permite
hoy tener una mirada objetiva pero crítica, lo que nos motiva no sólo a
realizar las correcciones en los programas de subsidios que se estiman indispensables,
sino que además a enriquecerlos, siempre orientados a satisfacer las
necesidades de vivienda, pero poniendo acento en la calidad de ésta y la de los
barrios en los que se sitúan. Junto con lo anterior, cabe también plantearnos
el desafío de generar nuevos programas habitacionales y de subsidios destinados
a atender requerimientos de la ciudadanía que hoy no tienen respuesta o ayuda
del Estado, en especial, para aquellos queya tienen casa, pero que sus
condiciones de vida están afectadas gravemente por el deterioro de sus
viviendas y barrios y, para los que están en condiciones de ruralidad, revisando
la normativa sanitaria, que impide su materialización.
Podemos
señalar que el restablecimiento, ampliación y mejora de algunos programas y la creación
de otros nuevos, vendrán acompañados de un gran desafío de gestión, entregando
un rol muy importante al Estado en la búsqueda de los objetivos de equidad e
integración, permitiendo mejorar las condiciones de vida de miles de Chilenas y
Chilenos, pertenecientes a sectores vulnerables y sectores medios.
Hoy
existen muchos Chilenos que viven en extensos barrios con un nivel de deterioro
que no les permite tener una vida digna para ellos y sus familias, por ello
llevaremos adelante planes de regeneración urbana integral en territorios
deteriorados, donde no sea posible recuperarlos urbana y/o socialmente con
obras de mejoramiento.
En
los primeros 100 días de Gobierno, definiremos y anunciaremos los 200 barrios
en donde concretaremos la segunda parte del programa “Quiero Mi Barrio”,
integrando también el Fondo Solidario Elección de Vivienda, que busca recuperar
espacios públicos en zonas marcadas por el deterioro urbano y la vulnerabilidad
social desde un enfoque integral, que articule a los diversos órganos públicos
y privados que deben trabajar en conjunto para ello. Pondremos énfasis en el
trabajo con las organizaciones locales incorporando desde su inicio a las
Juntas de Vecinos y estableciendo metas conjuntas con los Centros de
Desarrollo Vecinal.
Ligado
a la iniciativa anterior, aplicaremos el Programa de Protección al Patrimonio
Familiar (PPPF), que financia la reparación y mejoramiento de las viviendas, al
menos a los 200 barrios identificados. De esta manera la recuperación de barrios
y comunidades se realizará de manera integral, actuando “de la puerta hacia
adentro”, como “de la puerta hacia afuera”.
Haremos
una revisión y cambios en los programas de subsidios que hoy existen para la
clase media, a efectos de extender su uso, ya que una parte importante de la
integración de la ciudad tiene que ver con que los sectores medios puedan ser
destinatarios de las políticas urbano habitacionales .Además, crearemos un
nuevo subsidio destinado a mejorar espacios comunes o hacer reparaciones en
viviendas de sectores medios.
En
la actualidad se ha perdido una línea de atención especial para campamentos,
que debe ser restablecida, para realmente terminar con los que viven
en esta indigna condición, por ello elaboraremos un Plan de vivienda para los campamentos
que hoy aún existen en Chile.Vamos a financiar desde el Estado un programa masivo
de esterilización para mascotas y nos comprometeremos con la labor de educar a
nuestra ciudadanía en la tenencia responsable de animales de compañía. Para
esto, dictaremos el reglamento correspondiente a la ley 20.380, sobre
protección de animales. Creemos que el Estado debe ser parte del compromiso con
el cuidado y protección delos animales, poniendo los recursos para resolver un
tema que tiene que ver con su bienestar, pero también con la salud pública.
Como
una medida de protección a la clase media y sectores vulnerables, estableceremos
una normativa que obligue a las empresas constructoras, a entregar a cada
condominio el conjunto de especificaciones técnicas, los planos,el listado de
proveedores y los subcontratistas de especialidades del inmueble vendido. Esto
debe realizarse, junto al contrato de compraventa y al momento de solicitar a
la dirección de obras del municipio el certificado de recepción final. El
incumplimiento de esta disposición será penalizada con sanciones severas.
Bibliografía:
Programas
de Gobierno de Michelle Bachellet en Uso de Suelos
La
Comisión Interministerial de Ciudad, Vivienda y Territorio elaborará una
política de suelo con medidas legales, reglamentarias y de gestión que permitan
garantizar que el Estado acceda a suelos públicos y privados de calidad,
integrados socialmente con la ciudad y que permitan desarrollar en ellos
distintas intervenciones urbanas y habitacionales.
El
Ministerio de Bienes Nacionales contará con nuevas competencias, recursos e
instrumentos legales que le permitirán proveer de terrenos para proyectos de
los distintos ministerios. La gestión pública del suelo estará al servicio de
la gestión urbana y habitacional.
Bibliografía:
http://michellebachelet.cl/wp-content/uploads/2013/10/Ciudad-Vivienda-y-Territorio-120-125.pdf
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