Instrumentos de la Política, objetivo e instalación

     La instalación de la política social, está asociada a los programas que están relacionados con la política pública vigente que apoyan el mejoramiento comunitario, espacios públicos, obras viales, entre otros. (Minvu, 2014) por ende la política habitacional de las últimas décadas, ha sido para mejorar diferentes indicadores, desde una mirada de accesibilidad a las soluciones que aquejan a las ciudadanía, desde una perspectiva mucho más amplia, sobre todo para ampliar la política social trabajada (Informe de Política Social, 2013).

     El Minvu por otro lado, a través de los diferentes programas asociados a esta política social, aborda el mejoramiento del entorno donde viven las personas más vulnerables, basado en el mejoramiento de barrios y condominios, además del fortalecimiento de la participación de las personas, es decir cuando se les toma en cuentas, la gente que vive en los barrios se siente importante y adquiere autonomía en las decisiones que las convoca.

    Los Objetivos que convocan la política es contribuir al mejoramiento de la vida de los habitantes de barrios que presentan problemas de deterioro urbano y vulnerabilidad social, a través de un proceso participativo de la recuperación de los espacios públicos y de los entornos urbanos de la familia (Gobierno de Vivienda y Urbanismo, 2010).

     Existen además objetivos específicos, que son recuperar espacios públicos deteriorados, mejorar condiciones del entorno, fortalecer las relaciones sociales y propiciar barrios más integrados (Quiero Mi Barrio, 2014).

      Para poder comenzar con la instalación de la política social, debe existir ciertos criterios a considerar, tales como: como la elección de 200 barrios que tengan problemas de acecinamiento (existen barrios prioritarios en cada región de país), problemas socioeconómicos, entre algunos, esta elección se hizo base a indicadores demográficos y socioeconómicos, y luego se contó con la participación de los Gobiernos Regionales y las Asociaciones Regionales de Municipios para hacer la selección de los barrios específicos que accederían al programa en cada una de ellas (Minvu, 2014).

      El componente urbano para lograr los objetivos, es lograr mirar el deterioro urbano, tal como la conectividad del barrio con la ciudad, déficit de pavimentación, ausencia o mala calidad de equipamiento comunitario, áreas verdes, iluminación, y/o otras obras complementarias necesarias para la implementación de esta.

El tipo de obras puede ser:

Áreas verdes: Plazas, arborización, juegos de agua, estructura tipo pérgola o sombreadores, circuitos de gimnasia, ciclovías, pozos de arena, graderías, zonas de picnic, camarines, multicanchas, etc.

 Equipamiento: salas multiuso, centros deportivos, centros comunitarios, jardines
infantiles y toda obra de equipamiento básico definida por la Ordenanza.

Circulación: pavimentación y/o reparación de pavimentos en aceras, vías intermedias, vías locales, pasajes, áreas de estacionamientos, circulación peatonal, etc.

Obras complementarias: mobiliario urbano, muros de contención, pozos absorbentes para evacuación de aguas lluvias, habilitación de terrenos (drenajes, rellenos, compactación, etc.); mejoramiento o reparación de redes de agua potable, alcantarillado, electricidad, gas; obras de riego; adquisición de inmuebles destinados a usos colectivos; etc. (Gobierno de Vivienda y Barrio, 2010)

   Sin embargo, a pesar de los siete años que lleva implementada esta política, existen ciertas preocupaciones al respecto, algunos de estos, la mala calidad de las viviendas, además de las extensas construcciones entre las viviendas, esto tiene como consecuencia, la lama relación con los vecinos, y el desconociendo de las implicancias de la vida en copropiedad (Informe de política social, 2013) lo que lleva a pensar la falta de preocupación en temas de organización, y de instalación de las casas y condominios.

   Existe un componente social, asociado a la implementación integral del modelo de regeneración urbana en el barrio. Tiene por objetivo mejorar los niveles de integración social, promoviendo la participación de los vecinos en el proceso de recuperación de los espacios públicos y mejoramiento de las condiciones de su entorno, así como el fortalecimiento de sus redes sociales y vecinales.

    Este componente se materializa a través de un Plan de Gestión Social que incluye iniciativas sociales vinculadas al Plan de Gestión de Obras, las que deben responder al diagnóstico integral y al plan maestro definidos en conjunto entre el equipo técnico del barrio y las organizaciones de la comunidad.

    Las acciones que puede incluir el Plan de Gestión Social son: control de avance de las obras físicas, acciones de limpieza y hermoseamiento del entorno por ejecución directa de los vecinos, capacitación de líderes, capacitación de vecinos en áreas temáticas vinculadas con el uso de los espacios colectivos mejorados o construidos con el programa, fortalecimiento de las organizaciones vecinales, acciones comunicacionales, encuentros comunitarios, seguimiento y evaluación del programa y, muy especialmente, fortalecimiento de las capacidades de la comunidad para que, una vez terminada la intervención del programa, ellos estén en condiciones de abordar su mantenimiento y realizar futuros emprendimientos (Quiero mi Barrio, 2014).

Fases de la Ejecución del mejoramiento de Barrios

1.- Elaboración del contrato de  Barrio: Esta fase se inicia con un estudio técnico de base, que contiene, a lo menos, el diagnóstico urbano territorial, social, ambiental y de seguridad realizado por el equipo técnico del barrio. El estudio técnico debe llegar a definir las necesidades relevantes, los actores clave y contener una propuesta de Plan Integral.

2.- Ejecución: En esta fase se lleva adelante en plan de trabajo del Consejo Vecinal de Desarrollo, que incluye en forma especial todas las actividades y proyectos ligados a los ejes transversales del programa. Durante esta fase se ejecutan también las iniciativas asociadas a los convenios Multisectoriales. Entre ellas, el Programa de Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior, el proyecto “Un Barrio para la Sociedad de la Información” de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, y los proyectos que se acuerden con el Consejo Nacional de la Cultura y el Consejo Nacional de Deportes que se convengan.

3.- Cierre, evaluación y Agenda: Durante esta fase está previsto realizar un Hito de Cierre del programa, que tiene por objeto dar cuenta del proceso, productos, vivencias, evaluación y aprendizajes del programa, entregar a la comunidad la Historia del Barrio y motivar la continuación de las dinámicas sociales y comunitarias y organizaciones vecinales surgidas o fortalecidas durante la ejecución del Programa. (Programas de Vivienda y Barrio, 2010)

Bibliografía 

Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Ministerio de Chile. (2010) Recuperado de http://pdba.georgetown.edu/Security/citizensecurity/chile/politicas/QuieromiBarrio.pdf

Quiero Mi Barrio (2014) Recuperado de http://www.minvu.cl/opensite_20070212164909.aspx


Informe de Política Social (2013)  Ministerio de Desarrollo Social. Recuperado dehttp://www.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/ipos-2013/index.php  

Fuentes de información



  • Alfaro, S. (s.f.). Política de vivienda en Chile. Recuperado de http://www.tdx.cat/bitstream/HANDLE/10803/6843/03SAam03de18.pdf;jsessionid=0C6BA48D6322832CC09BF98277421BDD.tdx2?SEQUENCE=3 
  • Cociña, C (2012) Una política de vivienda como instrumento de cambio social http://ciperchile.cl/2012/11/22/una-politica-de-vivienda-como-instrumento-de-cambio-social/
  • Hermosilla, J. y Santelices, C. (s.f.). CASA propia: ¿vida nueva? Evaluación de la calidad de vida en viviendas sociales. DISPONIBLE en http://www.techo.org/wp-content/uploads/2013/02/Coi-y-Juancri.pdf
  • Ministerio de Vivienda y Urbanismo. (s.f).  Líneas de Atención a Condominios Sociales. Recuperado de  http://www.minvu.cl/opensite_20070308155730.aspx

Reformas o cambios a considerar dentro de la Política Social



Los problemas de la política de Vivienda:

      Los problemas que hoy día se reconocen en la implementación de esta política no eran asumidos, hasta hace muy poco tiempo como tales, ni por el sector público ni por el privado. Sin embargo, desde la segunda mitad de los noventas y especialmente desde la crisis producida por las lluvias de 1997 que dio origen a lo que la prensa difundió como "las casas de plástico", problemas como la mala calidad de construcción, falta de equipamientos, mala calidad de los servicios, falta de privacía familiar, inseguridad de los barrios, etc., están siendo debatidos y se intentan revertir para mejorar la calidad de vida de los beneficiarios de la vivienda social. Estos problemas quedan en evidencia en los videos que se incluyen en este curso y se analizan más detalladamente a continuación.

       A pesar de los grandes avances logrados, al interior de cualquier ciudad chilena, puede encontrarse la ciudad de los pobres, creada por la exitosa política de vivienda, cuya expresión física son las "poblaciones". Para aumentar el número de soluciones entregadas, el gobierno necesitó bajar al mínimo el costo de las mismas, ocupando los terrenos más baratos ofrecidos por el mercado, el cual ha sido el principal determinante de la localización de los conjuntos de vivienda social. Estos se localizan en la periferia de las ciudades, alejados de los centros de actividad, sin equipamiento, en suelos de mala calidad (por ejemplo, sujetos a inundaciones), o en zonas de la ciudad poco atractivas por su cercanía a elementos urbanos molestos (basurales, pozos de áridos, plantas de tratamientos de aguas servidas, cementerios, etc.). Esta localización determina una falta de accesibilidad que les significa aislamiento a sus habitantes (especialmente en el caso de las mujeres que permanecen en el barrio) o largos recorridos al trabajo para los jefes de familia.

       Otro mecanismo utilizado para disminuir el costo de las soluciones ha sido reducir el tamaño de los terrenos y el de las viviendas, abaratando al máximo los procesos de diseño y de construcción. Los efectos de estas medidas sobre la calidad del producto entregado y sobre la calidad de vida de la población, son varios. La dimensión de los terrenos ha llegado a ser tan pequeña que impide la ampliación de las viviendas (algo imposible de hacer cuando se trata de departamentos) y el tamaño de las viviendas es tan mínimo que genera hacinamiento y obliga a los niños y jóvenes a pasar el día en la calle. También produce un menoscabo de la privacía que está generando problemas tanto a nivel de las parejas como de la salud mental, especialmente entre las mujeres que son las que permanecen en el barrio y la vivienda constantemente. Al mismo tiempo unas viviendas tan pequeñas impiden acoger adecuadamente a otros miembros de la familia (abuelos, hijos casados), así como realizar actividades familiares como fiestas. Todo esto está cambiando radicalmente la forma de vida de los sectores populares, fomentando el individualismo, el pandillerismo y produciendo la ruptura de los lazos familiares.

      Los nuevos conjuntos de vivienda social se caracterizan por el aislamiento, por el acelerado proceso de deterioro que experimentan, por la falta o insuficiencia de equipamiento (educación, salud, vigilancia), la inexistencia o abandono de sus áreas verdes, y la inseguridad de sus calles y espacios baldíos. La imagen externa que ofrecen es de un deterioro prematuro de las viviendas y un abandono de los espacios comunes. La inexistencia de espacios adecuados para acoger y facilitar el desarrollo de actividades sociales del barrio hace muy difícil el desarrollo de relaciones entre vecinos, indispensables para que exista un sentido de pertenencia e interés por mejorar la calidad de vida en el barrio. Como resultado, los niños juegan en la calle y los adultos se reúnen generalmente en espacios inadecuados y muchas veces improvisados. Asimismo, los jóvenes se "toman" la calle y suelen transformarla en un lugar peligroso para los residentes. Existe, sin duda, un grave problema de seguridad en los barrios populares ligado con el aumento de la drogadicción juvenil.

    Los sistemas de asignación de las viviendas han producido, sin preverlo, la destrucción de los lazos familiares al verse las familias trasladadas a la periferia, lejos del lugar de origen, de la familia y antiguas amistades. Los costos del transporte impiden la posibilidad de visitar a familiares y amigos, por lo que los lazos familiares y los sistemas de solidaridad y confianza desarrollados entre antiguos vecinos se ven rotos. Puede hablarse de una pérdida del capital social, o sea de las relaciones de confianza y normas que forman parte fundamental de las comunidades, y que son necesarias para mantener la cohesión social y sirven para disminuir la vulnerabilidad que caracteriza las situaciones de pobreza.

     El estado Chileno reconoce estos problemas en la actualidad, como resultados no deseados de la política de vivienda que ha generado "enclaves de pobreza " y se están buscando soluciones para contrarrestarlos.

Bibliografía:

Programa de Gobierno de Michelle Bachellet en Vivienda

     Cuando Bachellet asumió el cargo de presidenta el presente año, desarrollo la  presente propuesta para mejorar la Política de Vivienda y Barrio:

    Hoy resulta necesario restablecer una política urbano habitacional que garantice equidad e integración social, continuando con lo realizado en el período 2006-2010. El haber implementado una exitosa política habitacional, nos permite hoy tener una mirada objetiva pero crítica, lo que nos motiva no sólo a realizar las correcciones en los programas de subsidios que se estiman indispensables, sino que además a enriquecerlos, siempre orientados a satisfacer las necesidades de vivienda, pero poniendo acento en la calidad de ésta y la de los barrios en los que se sitúan. Junto con lo anterior, cabe también plantearnos el desafío de generar nuevos programas habitacionales y de subsidios destinados a atender requerimientos de la ciudadanía que hoy no tienen respuesta o ayuda del Estado, en especial, para aquellos queya tienen casa, pero que sus condiciones de vida están afectadas gravemente por el deterioro de sus viviendas y barrios y, para los que están en condiciones de ruralidad, revisando la normativa sanitaria, que impide su materialización.

       Podemos señalar que el restablecimiento, ampliación y mejora de algunos programas y la creación de otros nuevos, vendrán acompañados de un gran desafío de gestión, entregando un rol muy importante al Estado en la búsqueda de los objetivos de equidad e integración, permitiendo mejorar las condiciones de vida de miles de Chilenas y Chilenos, pertenecientes a sectores vulnerables y sectores medios.

     Hoy existen muchos Chilenos que viven en extensos barrios con un nivel de deterioro que no les permite tener una vida digna para ellos y sus familias, por ello llevaremos adelante planes de regeneración urbana integral en territorios deteriorados, donde no sea posible recuperarlos urbana y/o socialmente con obras de mejoramiento.

      En los primeros 100 días de Gobierno, definiremos y anunciaremos los 200 barrios en donde concretaremos la segunda parte del programa “Quiero Mi Barrio”, integrando también el Fondo Solidario Elección de Vivienda, que busca recuperar espacios públicos en zonas marcadas por el deterioro urbano y la vulnerabilidad social desde un enfoque integral, que articule a los diversos órganos públicos y privados que deben trabajar en conjunto para ello. Pondremos énfasis en el trabajo con las organizaciones locales incorporando desde su inicio a las Juntas de Vecinos y estableciendo metas conjuntas con los Centros de Desarrollo Vecinal.

    Ligado a la iniciativa anterior, aplicaremos el Programa de Protección al Patrimonio Familiar (PPPF), que financia la reparación y mejoramiento de las viviendas, al menos a los 200 barrios identificados. De esta manera la recuperación de barrios y comunidades se realizará de manera integral, actuando “de la puerta hacia adentro”, como “de la puerta hacia afuera”.

      Haremos una revisión y cambios en los programas de subsidios que hoy existen para la clase media, a efectos de extender su uso, ya que una parte importante de la integración de la ciudad tiene que ver con que los sectores medios puedan ser destinatarios de las políticas urbano habitacionales .Además, crearemos un nuevo subsidio destinado a mejorar espacios comunes o hacer reparaciones en viviendas de sectores medios.

       En la actualidad se ha perdido una línea de atención especial para campamentos, que debe ser restablecida, para realmente terminar con  los que viven en esta indigna condición, por ello elaboraremos un Plan de vivienda para los campamentos que hoy aún existen en Chile.Vamos a financiar desde el Estado un programa masivo de esterilización para mascotas y nos comprometeremos con la labor de educar a nuestra ciudadanía en la tenencia responsable de animales de compañía. Para esto, dictaremos el reglamento correspondiente a la ley 20.380, sobre protección de animales. Creemos que el Estado debe ser parte del compromiso con el cuidado y protección delos animales, poniendo los recursos para resolver un tema que tiene que ver con su bienestar, pero también con la salud pública.

    Como una medida de protección a la clase media y sectores vulnerables, estableceremos una normativa que obligue a las empresas constructoras, a entregar a cada condominio el conjunto de especificaciones técnicas, los planos,el listado de proveedores y los subcontratistas de especialidades del inmueble vendido. Esto debe realizarse, junto al contrato de compraventa y al momento de solicitar a la dirección de obras del municipio el certificado de recepción final. El incumplimiento de esta disposición será penalizada con sanciones severas.

Bibliografía:


Programas de Gobierno de Michelle Bachellet en Uso de Suelos

      La Comisión Interministerial de Ciudad, Vivienda y Territorio elaborará una política de suelo con medidas legales, reglamentarias y de gestión que permitan garantizar que el Estado acceda a suelos públicos y privados de calidad, integrados socialmente con la ciudad y que permitan desarrollar en ellos distintas intervenciones urbanas y habitacionales.

    El Ministerio de Bienes Nacionales contará con nuevas competencias, recursos e instrumentos legales que le permitirán proveer de terrenos para proyectos de los distintos ministerios. La gestión pública del suelo estará al servicio de la gestión urbana y habitacional.

Bibliografía:

http://michellebachelet.cl/wp-content/uploads/2013/10/Ciudad-Vivienda-y-Territorio-120-125.pdf

¿Quiénes Somos?

Bienvenidos a nuestro Blog, este es administrado por Camila Araya, Makarena Arriagada y Aracely Quezada, alumnas que cursan tercer año de Trabajo Social de la Universidad Católica del Maule, Curicó. Este blog ha sido creado a partir de una actividad con fines pedagógicos en el ramo de Diseño y Evaluación de Políticas Públicas y Sociales, durante el 2 semestre de 2014.

Programas de la Política Social

    En materia de recuperación de barrios los principales programas vigentes son los siguientes:
  • Programa recuperación de barrios
       De acuerdo al Ministerio de Desarrollo Social (2013), este programa es regulado por el Decreto Supremo N° 14 de 2007.



¿Cuál es su objetivo? 

        Se implementa con el objetivo de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de los barrios que presentan problemas de deterioro urbano, segregación y vulnerabilidad social, a través de un proceso participativo de recuperación de los espacios públicos y de los entornos urbanos de las familias. 

      A partir de este objetivo, el Programa promueve el mejoramiento y la dotación sostenible de equipamientos, infraestructura y espacios públicos en los barrios, con foco en las necesidades  de sus habitantes y la integración territorial; desarrolla un proceso participativo de los vecinos que estimule el uso y apropiación responsable del espacio público y equipamiento, la asociatividad y la buena convivencia para la gestión de la regeneración urbana en la escala barrial; integra las dimensiones de seguridad, identidad y medio ambiente, a través de prácticas y valores comunitarios que fortalezcan los procesos de planificación, diseño, uso y mantención del espacio público barrial.



       A través de la definición participativa de Planes Maestros de Recuperación Barrial (PMRB), orientados al mejoramiento y revitalización de los espacios públicos y los entornos barriales, el Programa propone un modelo de intervención que busca el desarrollo de un Plan de Gestión de Obras asociado integralmente a un Plan de Gestión Social, que, basado en el reconocimiento de la naturaleza multidimensional del territorio, la recuperación del sentido de lo público, el fortalecimiento de las organizaciones sociales, la convivencia comunitaria y la identidad, busca dejar instalada y fortalecida la cohesión social entre los vecinos.

¿Cuantas fases propone el modelo?

     El modelo propone tres fases secuenciales de intervención articuladas por la formulación del PMRB, los barrios inician el proceso de recuperación con la instalación de un equipo profesional en terreno. 

     Teniendo como objetivo el involucramiento de los vecinos y vecinas en todas las etapas del proceso de recuperación barrial, aparecen como logros gros significativos en el diseño metodológico del programa los espacios de deliberación conjunta que se desarrollan durante todo el proceso de intervención y que determinan la toma de decisiones, desde el diagnóstico hasta la proyección de una agenda futura para los barrios. 



       Por ello, con el objetivo de convocar a los distintos actores del barrio, un mecanismo fundamental de promoción de la participación barrial ha sido la conformación de los llamados Consejos Vecinales de Desarrollo (CVD), los que como una plataforma de participación representativa articulan las distintas organizaciones y sectores del barrio, abriendo espacios para la toma de decisiones, el desarrollo de sus planes de trabajo y el fortalecimiento de su liderazgo en la comunidad.

      El Programa Recuperación de Barrios se inició en el año 2006 en 200 barrios a nivel nacional, en 80 comunas y en las quince regiones del país, de los cuales ya han egresado 148. Hoy, la recuperación de barrios es una línea permanente del Ministerio. Durante 2013 el Minvu seleccionó 50 nuevos barrios, sumados a 41 del 2012 y los 15 del 2011.




       Además se han ido incorporando nuevas tipologías de barrios, atendiendo a diversas realidades y problemáticas urbanas entre los que cuentan dos barrios emblemáticos, dos patrimoniales y tres pequeñas localidades, atendiendo a la fecha un total de 313 barrios.


  • Programa de Pavimentación Participativa

   De acuerdo al Ministerio de Desarrollo Social (2013), este programa es regulado por el Decreto Supremo N°114 de 1994. 




¿De qué se trata?

       Es un programa que está destinado a la pavimentación de calles, pasajes y aceras de sectores habitacionales, y a la repavimentación por deterioro de las mismas.

¿Cómo es el proceso?

     Los comités de pavimentación postulan al fondo a través de sus respectivos municipios o en las Secretarías Regionales de Vivienda y Urbanismo. El Minvu paga desde el 75% de los costos dependiendo del nivel de vulnerabilidad de la comuna, la diferencia la financia la comunidad junto a la Municipalidad.



  • Programa de protección al patrimonio familiar 

    Según el Ministerio de Desarrollo Social (2013), este programa es regulado por el Decreto Supremo N° 255 de 2007, Título I.

¿Cuál es su objetivo? 

      Este programa busca mejorar los espacios públicos y el equipamiento comunitario en condominios y barrios habitados por familias vulnerables a través de un subsidio que se le entrega a un grupo de familias, las cuales postulan con la ayuda de un Prestador de Servicios de Asistencia Técnica (PSAT).

    Este subsidio permite a familias vulnerables o de grupos emergentes construir, mantener o reparar el equipamiento comunitario o los bienes nacionales de uso público cercanos a sus viviendas, o efectuar obras en el terreno donde se emplaza su condominio.



Apoya el financiamiento de los siguientes tipos de obras:

  • Mejoramiento de Espacios Públicos: cierres, iluminación y otras similares.
  • Construcción o Mejoramiento de Inmuebles de Equipamiento Comunitario: infocentros, juegos infantiles, sedes sociales, multicanchas, mobiliario urbano y otras similares.
  • Mejoramiento en el Terreno de la Copropiedad: áreas verdes, estacionamientos, juegos infantiles, luminarias, cierres perimetrales y otras similares.
  • De Innovaciones de Eficiencia Energética en Espacios públicos, Equipamiento o Bienes Comunes No Construidos: colectores solares, iluminación solar, tratamientos de separación de aguas y otras similares.


       Este programa actualmente se encuentra en tramitación el Decreto Supremo N° 25 que derogará al Programa de Protección al Patrimonio Familiar (Decreto Supremo N° 255).

¿Cómo se estructura la iniciativa?

       La iniciativa se estructura en cuatro capítulos: proyectos para el entorno, proyectos para la vivienda, proyectos para condominios de viviendas sociales y proyectos de innovación tecnológica (eficiencia energética, sustentabilidad, entre otras)



  • Programa de espacios públicos 

      De acuerdo al Ministerio de Desarrollo Social (2013), este programa es regulado por el Decreto Supremo N°312 de 2006.

       El programa destina financiamiento a la recuperación de zonas urbanas consolidadas en deterioro, con la ejecución de obras nuevas o rehabilitación de obras existentes que se encuentran en inmuebles del municipio. 

¿Cómo es el proceso?

      Las municipalidades respectivas deben postular al Minvu para obtener este beneficio. Los proyectos deben enmarcarse en un presupuesto total entre 3.000 UF y 30.000 UF, considerando que los 52 municipios más vulnerables del país se eximen de aporte en cofinanciamiento.

Además...

     Este programa también permite construir o rehabilitar espacios públicos de barrios patrimoniales, sectores emblemáticos de áreas urbanas y sectores urbanos deteriorados. Las municipalidades respectivas postulan al Minvu para obtener este beneficio.




¡Otros programas para conocer!

  • Programa de vialidad urbana 


¿De qué se trata?

    El programa de vialidad urbana se orienta a mejorar calles, avenidas, ciclovías, redes de servicios y otras obras de vialidad estructurante de las ciudades. 

¿Con qué recursos de financia?

     Se financia con fondos sectoriales, recursos municipales y fondos de los Gobiernos Regionales a los cuales postula la Secretaría Regional de Vivienda y Urbanismo. 

¿Cuál es su objetivo?

       Este beneficio está destinado a mejorar la vialidad estructurante de las principales ciudades del país. El propósito fundamental es facilitar la conectividad del transporte público y privado de nuestras ciudades a través de la construcción de nuevas vías o el mejoramiento de las existentes.


  • Programa de infraestructura sanitaria

¿De qué se trata?

   El programa de infraestructura sanitaria está enfocado a la construcción y conservación de colectores pertenecientes a las redes secundarias de evacuación de aguas lluvias en nuestras ciudades. 

¿Con qué recursos de financia?

     Se financia con fondos sectoriales y está destinado a realizar las inversiones que correspondan para materializar la construcción de los planes maestros de infraestructura para evacuación de aguas lluvias en las distintas ciudades del país.


  • Programa de proyectos urbanos
    El programa de proyectos urbanos integrales destina financiamiento al diseño y ejecución de intervenciones en el espacio público de las zonas urbanas que contemplen un conjunto de acciones que formen parte de un proyecto integral, tendientes a generar una mejora en la calidad de nuestras ciudades. 

¿Con que recursos de financia?

    El financiamiento para este programa puede provenir de fuentes sectoriales, regionales o municipales y su propósito fundamental es coordinar acciones de intervención física sobre el espacio público que permitan lograr una mejora en la calidad de vida de la población beneficiada.

     Los programas de planes urbanos estratégicos son tres: planes de Regeneración Urbana (PRU), Planes de Reconstrucción Estratégica Sustentable (PRES) y Planes Urbanos Estratégicos (PUE). Su propósito es el financiamiento de las dos grandes etapas requeridas para la materialización de un plan de intervención sobre el espacio público en un sector urbano: la etapa de generación del plan y posteriormente la etapa de ejecución de los proyectos contemplados en dicho plan. La primera etapa de generación requiere la aplicación de una metodología de trabajo con la comunidad respectiva para entregar como resultado una cartera de proyectos valorizada y priorizada. La segunda etapa consiste en el financiamiento para las obras asociadas a la ejecución de los distintos proyectos que forman parte del plan.el programa de mejoramiento de condominios sociales es el resultado de los diversos aprendizajes que se han podido levantar a partir de los programas que se han venido implementando en el marco de copropiedades de vivienda social desde hace más de una década. 

      A partir de este recorrido, uno de los desafíos fundamentales que plantea el diseño de intervenciones en la copropiedad es la necesidad de considerar la entrega de herramientas a sus habitantes para enfrentar la convivencia bajo el régimen de copropiedad y prevenir el acelerado deterioro de los bienes comunes por falta de cuidado y mantención.

      De acuerdo a esto, la intervención que implementa la Secretaría Ejecutiva de Barrios (SEDB) en copropiedad a través el programa de Mejoramiento de Condominios Sociales, intenta enfrentar este complejo desafío a través de una serie de ajustes realizados al Programa de Protección al Patrimonio Familiar DS 255 a través de un llamado especial.

 Las principales correcciones son:

• Procedimiento de focalización, supervisión y selección de beneficiarios en la Seremi: Cada región cuenta con un equipo especializado en copropiedad que dará las orientaciones necesarias para la presentación de expedientes, el diseño de proyectos, los procesos de formalización y las respectivas capacitaciones. Pero además será la Seremi la que seleccionará a los beneficiarios, descentralizando la gestión que generalmente ejerce.
• Aumento y focalización de los montos de subsidio: Los proyectos en copropiedad son destinados íntegramente en bienes comunes, y por lo tanto revisten una complejidad técnica y costos de ejecución superior a la de las viviendas unifamiliares, ya sea en sus redes de servicio, en reparación de elementos estructurales, reparación de techumbres, o una simple pintura de fachada.
• Flexibilización de marcas y condiciones al postulante: Dada la alta presencia de unidades tomadas, en tenencia irregular, sucesiones, asignatarios, arrendatarios y propietarios de doble vivienda en las copropiedades, se han incorporado estas últimas tres categorías como beneficiarios que pueden postular al subsidio. Además, los beneficiarios pueden postular nuevamente al subsidio, pero en bienes comunes que no han sido intervenidos previamente.
• La formalización de la copropiedad es obligatoia, pero puede ser ejecutada en el transcurso de la intervención de los bienes comunes.
• Se implementa Subsidio a la Copropiedad: Si se presentan copropiedades formalizadas, pueden postular a un subsidio a la comunidad de copropietarios, proporcional al 100% de los departamentos de la copropiedad.

     De acuerdo al Ministerio de Desarrollo Social (2013), de esta manera, el financiamiento a través de subsidio está incorporando la focalización territorial, la participación y responsabilización colectiva de las obras, propia de los principios que busca la SEDB en el trabajo en la escala barrial. Ello se manifiesta a través de diagnósticos y priorización de obras participativos, y una gestión autónoma contemplada por la ley de copropiedad para la apropiación y mantención de los bienes comunes. 

      El programa opera a través de un llamado especial para condominios sociales, donde los beneficiarios y PSAT privadas y municipales ingresan expedientes con antecedentes físicos, sociales y jurídicos a las Seremi a fin de obtener la calificación de copropiedad como objetivo. Una vez seleccionada la copropiedad beneficiaria por parte de la Seremi, los PSAT desarrollan los proyectos de mejoramiento priorizados por las familias en coherencia con el diagnóstico realizado. Las obras se inician una vez aprobados los proyectos por parte del Serviu regional, mientras se lleva adelante con las familias el proceso de formalización de la copropiedad.

     El programa intervino 2.702 departamentos en 2011. Su escala de cobertura se ha incrementado, alcanzando 4.589 y 15.000 departamentos en los años 2012 y 2013, respectivamente.

   A este ámbito corresponde también el programa piloto de recuperación de condominios sociales, segunda oportunidad, es un instrumento para reducir el hacinamiento, pero que por sus características permite mejorar también la calidad de vida en condominios sociales, por cuanto interviene en el entorno en el que se emplazan estas edificaciones.


Bibliografía


Ministerio de Desarrollo Social. (2013). Informe Política Social 2013.  236- 240. Disponible en http://www.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/ipos-2013/media/IPOS_2013.pdf

Impacto y evaluación de la política

      A pesar de que no se han encontrado aún informes respecto a la política y su funcionamiento, si existen algunas evaluaciones respecto a la puesta en marcha del proyecto piloto.

Evaluación de la experiencia piloto
    A partir de las conclusiones y aprendizajes obtenidos en las experiencias del Plan Piloto de Condominios Sociales, el Programa de Asistencia Financiera en Condominios Sociales, la estrategia de atención Directa a Condominios Sociales afectados por el terremoto de febrero de 2010 y el Programa de Protección del Patrimonio Familiar, es posible reconocer las importantes potencialidades que posee el mecanismo de subsidio para abordar la escala de demanda que suponen los condominios sociales, en ciclos de inversiones breves y flexibles. Sin embargo, una importante limitación es que los subsidios carecen de la capacidad de focalización territorial que tiene un instrumento de inversión.
     El Plan Piloto surge como iniciativa para dar respuesta a la gran cantidad de problemáticas que han surgido a lo largo del tiempo en los condominios de vivienda social, dando respuesta y generando acciones de mejoramiento integral de estos y paralelamente fortaleciendo su organización apoyados en la ley de copropiedad.

Objetivo principal: Mejorar la calidad de vida de los habitantes de condominios sociales que presentan deterioro en las relaciones sociales, falta de organización y carencia o deterioro en los bienes comunes. 

Objetivos Específicos:
  • Formalizar Condominios que no tengan constituido su Reglamento de Copropiedad. 
  • Instalar Comités de Administración de Condominios.
  • Elaborar Planes de Mejoramientos. 
  • Ejecutar obras
  • Implementar acciones tendientes a fortalecer su organización comunitaria y prepararlos para el desarrollo de proyectos a través de otros programas ministeriales.
   El Plan Piloto contempló tres fases en un periodo de 10 meses:

FASE I - Preparación del plan y firma del convenio de apoyo al condominio (2 meses): Destinada a generar el acercamiento entre el municipio, los copropietarios y el equipo técnico que implementara el Plan. Comprende por tanto, la instalación en terreno de un equipo profesional interdisciplinario contratado para desarrollar el plan, el levantamiento de un diagnostico social y físico del Condominio, la realización de actividades motivacionales e informativas hacia la comunidad y la realización de capacitaciones a los copropietarios acerca de los alcances de la ley N° 19.537 sobre Copropiedad Inmobiliaria y su Reglamento, en relación con los condominios de viviendas sociales.

FASE II: Elaboración del plan de actividades (3 meses): Destinada a elaborar junto con las familias proyectos de obras a realizar, estableciendo plazos y costos para ello. Así también se busca profundizar respecto a los diagnósticos iniciales, identificando líderes locales y organizaciones que servirán de base para el desarrollo de las actividades a implementar.

   Estos antecedentes deben ser considerados para la formulación de una propuesta de actividades a implementar que considere aspectos sociales, legales y técnicos constructivos.

FASE III: Implementación del plan de actividades (4 meses): Destinada a desarrollar las actividades definidas en el diagnóstico y detalladas en el Plan de Actividades.
    Para la ejecución del Plan Piloto se escogieron 10 barrios, en 7 comunas de la Región Metropolitana y la V Región:
  •        Maipú - Valle Esperanza IA
  •        Maipú - Valle Esperanza IB
  •        Lo Prado - San Valentín – Caupolicán
  •        El Bosque - San Francisco de Asís
  •        La Florida - Amador Neghme
  •        La Florida - Juan Egenau
  •        Peñalolén - El Cobre
  •        Peñalolén -El Parque
  •        Cerrillos - Villa México
  •        Concon - Vista al Mar




      

Para llevar a cabo este Plan se firmó un convenio de cooperación entre el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y los municipios involucrados, en que ambos acuerdan llevar a cabo el Plan Piloto y en el cual, el Minvu transferirá los recursos destinados a la contratación de equipos profesionales del área social, constructivo y legal, a quienes corresponderá desarrollar e implementar dicho Plan.

    Durante la Fase 0, entre Febrero y Marzo del 2008, se procuró el asentamiento de confianzas y una comunicación directa con las contrapartes municipales, buscando las garantías y apoyos que sustentarían la operación en terreno del programa, y una expedita suscripción del convenio entre la Subsecretaría y los Municipios. Al facilitar en un primer momento los acuerdos entre voluntades ministeriales y municipales, en el marco del convenio de cooperación “Plan de Regularización y Apoyo al Condominio”, el procedimiento de selección y conformación de los equipos se llevó adelante promediando un mes en total y en un segundo momento, diseñando la metodología e instrumentos que serían el soporte técnico de la intervención.

      Durante la Fase 1, se tuvo por objeto la inducción de los equipos profesionales a través de capacitaciones, que se sucedieron desde un taller general para todos los profesionales, luego talleres por comuna para lineamientos más precisos y contextuales, y finalmente sesiones de trabajo por área constructiva, social y jurídica, para los lineamientos técnicos más precisos. Esta fase se caracterizó además por el posicionamiento institucional y barrial de los equipos municipales, los que tuvieron un rol clave al momento de insertarse en cada uno de los territorios, generando las redes para la organización de la comunidad, levantándose un diagnóstico tanto físico como social.

        Durante la Fase II, los equipos municipales lograron generar lazos de confianza con las comunidades, lo que se traduce en la conformación de los Comités de Administración y la realización de las asambleas necesarias para lograr la formalización. Paralelamente los equipos municipales con las comunidades trabajan un plan de mejoramiento de cada uno de los condominios, priorizando y diseñando obras.

        Durante la Fase III, se realizan una serie de actividades destinadas a la consolidación del fortalecimiento de la organización comunitaria, y se termina el diseño de los proyectos para cada uno de los condominios.

        Fue así, que durante los 10 meses de la ejecución del Plan Piloto, se logró con mucha satisfacción por parte del ministerio, la formalización del 95% de los condominios beneficiados, gracias a que en el proceso, equipos interdisciplinarios estuvieron acompañando a las comunidades en su organización.

        Durante el proceso, paralelamente se priorizaron y diseñaron junto a los vecinos, proyectos de mejoramientos, como por ej. Cambio de techumbres, mejoramiento de fachadas, pavimentación, reparación de escaleras, etc.

        Se gestionó entonces, que las obras de los barrios del piloto de condominios que coincidieran con el Programa Quiero mí Barrio se financiaran a través de dicho Programa, apelando a que su reglamento lo permitía, ampliando los recursos de esos barrios a través de los contratos respectivos. Los barrios son: Valle Esperanza de Maipú, Villa México de Cerrillos, San Valentín Caupolican de Lo Prado, San Francisco de Asís de El Bosque, Villa El Cobre de Peñalolén y Vista al Mar de Concon.

       Por otra parte los barrios que no fueran coincidentes con el PQmB, se financiarían a través del Programa de Protección al Patrimonio Familiar, vía resolución de la Ministra por asignación directa, correspondientes a La Faena I y III de Peñalolén y Villa Juan Egenau y Amador Neghme de La Florida.

       Durante el desarrollo de las gestiones de los recursos en particular con el PQmB, se determinó que tanto por lo avanzado del año 2008 como por los recursos disponibles e identificados en la Región Metropolitana y Región de Valparaíso, solo se aprobarían un total equivalente al 70% de los montos para las obras.

       A partir de septiembre del 2008 se inicia el trámite administrativo para la realización de la transferencia de los recursos a más tardar en diciembre de ese año a los municipios involucrados, tanto de subsidios como de transferencia de dineros.

      En el caso del PQmB, se cumplió administrativamente con lo necesario para la transferencia, sin embargo, por una decisión política mayor del Ministerio las transferencias fueron suspendidas, salvo en el caso de Concon y un proyecto para dos condominios de El Bosque. Durante el mes de abril del año 2009, se transfirió lo comprometido al 70% de todos los barrios.

       En el caso del PPPF, durante el 2008, no se pudo tramitar el decreto de asignación directa, ya que dicho Programa había ocupado todos los recursos disponibles del año, por lo que era imposible asignar los subsidios requeridos. El 12 de Junio del 2009, vía resolución ministra, se asignó directamente los recursos para el 100% de las obras comprometidas.

       Sin embargo, durante el 2009 no se pudo dar cierre a los compromisos del Plan Piloto correspondiente al 30% de los recursos restantes de los proyectos diseñados, por disponibilidad presupuestaria. Lo que nos ha significado una serie de problemas con los vecinos y municipios involucrados, ya que después de mucho tiempo de abandono por fin están logrando mejorar sus condiciones de vida y no quieren ver truncado parte de este proceso (Minvu, s.f)